Destino, casualidad.... Rafaela no sabía en que iba, pero en su camino se seguía cruzando el pasado, quería volver a toda costa. Era como la tercera vez en el mes que volvía a encontrarse con ese amor de juventud, siempre lo veía sólo... en aquella ocasión decidió hacercarse a él... por qué despues de tantos años ese hombre le provocaba tanto nerviosismo? Después de un par de horas en un café, Rafaela volvió a la realidad y decidió que era prudente irse, en su interior no sabía que esa tarde, ese amor de juventud había vuelto a renacer, había nacido en ella una nueva imágen, la imágen de un niño convertido en hombre... en el tipo de hombre que a ella más le fascinaba y a la vez aterraba...